Mantén tus cuchillos afilados

2017-10-19

Un buen cuchillo, siempre será tu mejor herramienta en la cocina.

Puedes preferir cuchillos de estilo occidental, o bien los elegantes y precisos cuchillos japoneses. Ninguno es mejor que otro. Son diferentes herramientas para diferentes tareas.

Pero si una cosa es común a cualquier cuchillo es su capacidad para cortar con precisión y seguridad. No sirve de nada tener un juego de cuchillos de la mayor calidad si no los mantenemos en condiciones. ¿Os imagináis al mejor atleta sin entrenar? Seguro que seguirá manteniendo un gran potencial, pero algún otro atleta no tan dotado que entrene constante y rigurosamente, le ganará. Lo mismo pasa con tus cuchillos, hay que mantenerlos.

¿Qué podemos hacer entonces para mantener en forma nuestro cuchillo? Vamos a ver unas pocas nociones básicas y sencillas que ayudarán a que tu cuchillo te de siempre lo mejor de sí.

1. Repásalo con la chaira antes de usarlo.

El cuchillo, aún estando afilado, siempre sufre micro desviaciones en el alineado del filo. La chaira, o ese afilador de rodillos que tienes en el cajón de tu cocina, te ayudará a realinear el filo de tu cuchillo. Las chairas de las series IKON de Wusthof, tienen todas ese afilado fino que necesitas.

2. Después de usar el cuchillo, límpialo lo antes posible.

Hazlo con agua fría y con un estropajo no abrasivo a ser posible. Después sécalo y guardalo. Los aceros con los que se fabrican los cuchillos son especiales. Son más duros y resistentes a la presión. Por ello más sensibles que otros aceros más normales. Los ácidos, las sales, la cal, el agua...no son amigos de tu cuchillo. Usar el lavavajillas no es lo mejor, pero de ser así tratar de colocarlo de manera que no se deteriore el filo del cuchillo y usando agua templada. Colocándolo hacia abajo por ejemplo podremos protegerlo.

3. Cada cuchillo se fabrica para un uso determinado y es importante que no lo uses para aquello que no ha sido creado.

Los hay para cada uso en la cocina: para trocear frutas y verduras, para romper o quebrar huesos, para trocear pan, para filetear, para pelar o para dar forma. Cada uno de ellos tiene una hoja, un mango, un tamaño y un peso diferentes. Si eres capaz de reconocerlos y hacer un uso apropiado de cada cuchillo, sin lugar a dudas les alargarás la vida útil.

4. Guarda tus cuchillos en compartimentos separados.

Para evitar roces entre cuchillos que puedan ocasionar su deterioro, las tacomas son la solución perfecta para guardarlos. Los protegen, son útiles y además decoran tu cocina.

5. Puedes afilar un cuchillo con la piedra japonesa para afilar.

Si eres un amante del “hazlo tú mismo”, puedes probar a afilar tus cuchillos en casa. Bien, si no es un desgaste del filo severo, eres hábil y tienes la maestría necesaria para mantener el ángulo correcto durante todo el rato que necesitarán para afilar tu cuchillo. El afilado manual es tu terapia zen para abstraerte del mundo, mientras haces algo productivo para tu día a día. Puedes hacerte con un afilador de diamante, cerámico, con un juego de piedras de afilar o bien con todo el conjunto. Necesitarás tiempo para dominar la técnica y puede que arruines algún cuchillo, así que nuestra recomendación es que no empieces a practicar con tu mejor cuchillo.

Si no quieres emplear tu tiempo en afilar tus cuchillos en casa, o bien el filo se ha quedado demasiado romo, deberás llevarlo a un afilador. En Cuchillería Navarro somos especialistas en el afilado de cuchillos, navajas, tijeras y espadas. No dudes en ponerte en contacto con nosotros y te haremos un presupuesto personalizado.